miércoles, 13 de febrero de 2013

No prometer nada es la clave de todo

Mi experiencia me dice que "quien mucho promete, poco cumple". Aquellos que te prometen el cielo sin apenas conocerte, suelen ser los primeros en abandonarte.

Vivimos en una época en la que una palabra tiene más peso que una acción. Una época en la que nos dejamos llevar por lo irreal dejando de lado las cosas tangibles que hay a nuestro alrededor. A veces tengo la impresión de que realmente no estamos viviendo sino sobreviviendo, y me da mucha pena.
Nos ponemos a mirar a nuestro alrededor pensando que quizá hay algo mejor para nosotros ahí fuera, y puede que así sea... o puede que no. Puede que lo mejor ya lo tengamos a nuestro lado y no lo estemos disfrutando ni valorando cómo deberíamos por dejarnos llevar por meras quimeras.
No sabemos disfrutar de nuestros amigos, ni de nuestra familia, ni de nuestras parejas. De nada de lo que nos rodea, en general. En la era de la comunicación estamos más incomunicados que nunca con nuestro entorno más cercano. O, al menos, eso es lo que yo percibo.

Cómo leí hace poco por LA conocida red social de microbloggin: "a veces, los de siempre te salvan".


No hay comentarios:

Publicar un comentario