sábado, 18 de mayo de 2013

Involuciones

Resulta, según algunos, que tengo que aceptar que una persona que fue mi mejor amiga, haya cambiado para mal. Se haya "casado" con un machista que suelta perlas cómo "a ver si te voy a tener que dar una hostieja jeje" y haya dejado su carrera de lado para complacer el deseo de él de ser papi. Porque claro, la gente cambia, y lo que ayer querías (pongamos, hace unos meses, cuando aún estabas acabando la carrera) hoy ya no.
El cambio es algo humano, siempre y cuando se haga para progresar en la vida, pulir defectos y madurar. Porque yo, creo, que todos tenemos una "personalidad base" que se supone es lo que nos hace ser quiénes somos. No me entra en la cabeza, cómo ya dije, que una persona que incluso tuvo problemas con su familia por defender a una amiga (a la que su pareja, que era primo de esta chica, maltrataba) haya acabado en una familia llena de machistas, maltratadores y retrógrados. Lo siento, pero no lo comprendo. A lo mejor es que es cosa mía eso de no aceptar maltratos ni vejaciones por parte de nadie, por muy enamorada que se esté.

Más allá de la relación que me uniera a ella hace muchos años, es mi amiga (o al menos lo era, porque ya lo pongo duda). Yo a ella la quiero cómo una hermana, y al igual que para el resto de mis amigas, no deseo más que encuentren a alguien que las valore y las trate bien, no alguien que las manipule a su antojo y no les deje vivir la vida que quieren o que proyectaron a futuro vivir.
Quizá es que cuando tienes una relación de tantos años ya dejas de lado lo que un día quisiste... No sé, no puedo hablar, porque nunca he tenido una relación que superase los 2 años. Igual el día de mañana me enamoro perdidamente y me dejo dar palizas colosales (físicas o psicológicas, que para el caso es lo mismo).
Si así ocurre, que nadie dude de mi palabra, vendré aquí y lo contaré.

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